6. El Mirador de Málaga

6.1. Paseo de Palmeras

Cuando parece que el jardín ha terminado, una nueva sorpresa nos aguarda. Un bello paseo, plano, amplio, con sol y sombra, con bancos y antiguas farolas (rescatadas de la ultima restauración del Parque Central de Málaga).

Paseo de las palmeras

Un lugar elegido para casarse desde hace muchos años por cientos de parejas malagueñas. Un lugar para el amor o para el descanso, rodeado de pájaros y más de una ardilla de cola roja que baja de los pinares cercanos. El paseo está cuajado de palmeras datileras y canarias, las palmeras más frecuentes de nuestra tierra y que suelen confundirse. Sobre todo porque ambas especies mezclan sus pólenes entre si y son más frecuentes los híbridos que los ejemplares puros… ¿te atreves a distinguirlos?

Palmera datilera (Phoenix dactylifera)
Palmera de hojas pinnadas de origen incierto porque desde la antigüedad se ha difundido por todas las zonas cálidas del planeta. Muy resistente a la salinidad es capaz de sobrevivir al fuego, por lo que se le bautizó desde la antigüedad como del “ave fenix” (Phoenix) dando nombre al género botánico. Se aprovecha todo: dátiles, tronco, palmas, arpillera, etc. Siendo actualmente fuente fundamental de alimento para millones de personas en el mundo y motor económico de muchos lugares.

Al final del Paseo de palmeras, antes de subir al Mirador, hay un grupito dividiendo el camino de gran porte y belleza.

Palmera de Canarias (Phoenix canariensis)
Palmera de hojas pinnadas natural de La Gomera. Con tronco corto y grueso es muy ornamental lo que, junto a su cultivo en diferentes rangos de temperatura, la hace muy cultivada en paseos y plazas de muchas ciudades. En La Gomera se extrae una miel muy apreciada de su palmito, el guarapo y  se dice que sus cultivadores son los que han enseñado al resto del mundo como trepar por una palmera… sin dañarla.

Datilera versus Canaria
La Palmera datilera tiene un tronco más largo y delgado que la de Canarias. La Palmera datilera tiene unas hojas muy largas y de color más apagado, tirando a aceituna, mientras que la canaria es de un verde más brillante y de palmas más anchas.

Es frecuente ver las raíces de las datileras a sus pies mientras que en las canarias esto rara vez se aprecia. Aconsejamos no intentar diferenciarlas en este paseo pues casi todas son híbridas excepto las del final del todo, en el espacio que divide el camino que son datileras. Las canarias hay que ir a verlas al Mapamundi, pero eso es otro capitulo de esta guía.

Seguir el Paseo de Palmeras hasta el final y continuar por el camino de la derecha  hasta llegar al mirador de la ciudad.

 

6.2. Mirador de Málaga

Todo el que entra en Málaga desde el interior de Andalucía conoce bien esta pequeña cúpula solitaria, sobre un montículo junto a la autovía. Una cúpula perfecta desde donde se tiene una de las mejores vistas de la ciudad. Desde ella podemos divisar la Alcazaba, el Castillo de Gibralfaro, la Catedral de Málaga y el mar. El mar Mediterráneo donde muere la Ciudad de la Luz.

Mirador de la ciudad

Esta cúpula es el colofón al Jardín Antiguo construida por los Echevarría como cenador para comer o cenar mientras se disfruta la magnífica vista. Con una acústica perfecta que permite que no se escape ni una nota de música, invitamos al visitante a ponerse justo en el centro de este cenador, sobre la estrella del suelo y que pronuncie el nombre de este hermoso jardín. No diré nada más pero la sorpresa es espectacular.

También veremos junto a la cúpula la Presa del Limonero,  que se  dejo de usar cuando reventó una similar (de tierra) en la ciudad valenciana de Tous. Aunque la presa de Tous no tenía aliviadero de agua si se llenaba demasiado y la de Málaga si lo tiene. Esta presa está en terrenos de la hacienda de La Concepción y hay un acuerdo que estipula que mientras la presa tuviera una gota de agua, sería para La Concepción.

Cuando la presa dejó de usarse, La Concepción entró en un grave problema de abastecimiento de agua. Y así seguía cuando se inauguró al público, hasta que una obra de infraestructura la dotó de nuevo de agua circulante. Se creó una gran balsa de agua en la zona alta de la finca que abastece a todo el jardín, consiguiendo que las cascadas estén cantarinas y satisfechas. Otra balsa en la zona más baja, que se ve desde esta cúpula junto a la autovía, rodeada de palmeras, recoge el agua y la envía de nuevo a la balsa superior. Se completa así un circuito que le ha dado una segunda oportunidad a este edén.

Tras la cúpula hay una pequeña alberca, usada para refrescarse en verano por las familias del jardín y en cuyo extremo final hay que poner la cámara de fotos para hacer la última instantánea del jardín antiguo. Y hemos terminado este jardín, el más bello y romántico del hombre conocido.

Seguimos la visita con el Jardín de suculentas. Andar hasta el extremo opuesto a la cúpula que tiene la alberca tras la misma.