1. El Museo Loringiano

Un templo escondido...
Un templo escondido…

El recorrido comienza subiendo por el camino arbolado principal (Camino de carruajes) que se ve desde las taquillas.  A 20 metros del inicio hay un camino de peldaños  a la izquierda que sube al primer punto de interés, el Museo Loringiano.

Este pequeño y precioso edificio al estilo de un templo dórico griego es un almacén. Sí, aunque parezca extraño, no es más que un almacén. Eso sí, un almacén para guardar una de las colecciones arqueológicas más importantes que había en España en el siglo XIX: La Colección Arqueológica de los Marqueses de Casa-Loring. Colección que además es la base de la actual Colección Arqueológica del Museo de Málaga. Os contare su historia…

 

 

Museo Loringiano del Jardín Botánico-Histórico La Concepción

En 1852 unos obreros encontraron un par de planchas de cobre con muchas letras romanas en la zona conocida como El Ejido en Málaga. Como las tablas eran de gran tamaño y peso, decidieron llevarlas a “Fundición Luque”, en la malagueña Calle Compañía, que las compro para fundirlas y hacer lámparas. Pero un amigo de Jorge Loring (D. José Gálvez) descubrió por casualidad lo que iba a ocurrir, lo avisó y este se apresuró a comprar ambas planchas (sin ni siquiera saber muy bien lo que estaba comprando). El matrimonio Loring que llevaban apenas dos años casados ya eran conocidos en la ciudad como amantes de la historia y la cultura. Con el tiempo serian el referente de la burguesía ilustrada, culta y coleccionista de la rica ciudad de la luz del siglo XIX.

Museo Loringiano en el siglo XIX

 La suerte quiso además que un joven historiador local, llamado Manuel Rodríguez Berlanga (casado con Elisa, una hermana de Jorge Loring), se interesara por el hallazgo. Berlanga tradujo las tablas y descubrió que se trataban de una de las mejores piezas romanas encontradas hasta el momento en Andalucía. Estamos hablando de la Lex Flavia Malacitana y la Lex de Sapiencia, tablas jurídicas que pertenecían a las ciudades a las que hace referencia su nombre. El éxito fue completo, acudiendo a Málaga algunos expertos arqueólogos alemanes de la época solo por verlas, dando una fama inesperada a Rodríguez de Berlanga y a los Marqueses de Casa Loring

Se dice que emocionados por el éxito del hallazgo de la Lex Flavia y la Lex Sapiencia, los Loring comenzaron a comprar cuantos objetos arqueológicos interesantes caían en sus manos. Cuando la colección ya tenía cierta importancia, se descubrió en Cártama (pueblo de Málaga) un fantástico mosaico romano del siglo I muy completo, que mostraba los Doce trabajos de Hércules (1858). Los Loring compraron el mosaico y mandaron construir en la Concepción un almacén con forma de templo dórico (1859) donde guardar su colección arqueológica y cuyo suelo era el mosaico de los doce trabajos de Hércules. Nacía el llamado Museo Loringiano, un edificio para almacenar las mejores piezas de una de las colecciones arqueológicas más importantes de España del siglo XIX.

Semi punico II a.c.

No se está muy seguro de porque este “almacén” tiene esta forma, ni de quien fue su arquitecto, aunque hay varias teorías circulando. Nos quedamos en esta página con la teoría que indica que se hizo a imagen y semejanza del templo de la diosa Malache que aparece en las monedas fenicias, acuñadas en el nacimiento de la ciudad de Málaga. Se duda de quién ideo el edificio, pero lo indudable son las fantásticas obras que almacenaba en los tiempos de la Familia Loring y que si no las hubieran comprado y coleccionado, muchos de estos objetos se abrían perdido en el mercado de la especulación o de las chatarrerías. 

Lex Flavia Malacitana en el MAN

Este pequeño museo albergó seis bronces legislativos romanos de diferentes lugares del imperio, solo superado por el Museo Borbónico de Nápoles que tenía ocho. También destacaba en la colección una diosa griega, una Urania, encontrada entre los restos de una villa romana de Churriana (Málaga). Los Loring rescataron 3 estatuas de Diosas Romanas encontradas en Cártama, que habían pasado por varios lugares de dominio municipal (estuvieron en la cárcel y en el cementerio de San Miguel), sin que nadie se percatara de su importancia. Destacare por último una Thoracata romana de Cesar Augusto encontrada en Cordoba, adquirida junto con otros muchos objetos al adquirir la colección Arqueológica del Marqués de Villaceballos en Córdoba (la considerada mejor colección privada del siglo XVII). Hable de esta magnífica pieza romana en mi blog “De museos por Málaga” cuya entrada puedes leer AQUÍ. Y como estos, cientos de objetos principalmente de yacimientos malagueños, en un siglo que precisamente se caracterizaron por la cultura y el coleccionismo. Y los Marqueses de Casa-Loring eran los más punteros en ambas cosas.

Tras la compra de La Concepción por el matrimonio Echevarria Echevarrieta la colección sufrió algunas perdidas ya que estos trasladaron el mosaico de los doce trabajos de Hércules a su panteón familiar en Bilbao donde aún permanece. También se llevaron a la preciosa Urania griega a su panteón, aunque en 2004 apareció en una subasta y el estado la compro por medio millón de euros, estando actualmente expuesta en el Museo Arqueológico Nacional (MAN). También está en el MAN las tablas jurídicas romanas, incluida la Lex Flavia malacitana, que fueron vendidas por el matrimonio Loring en 1887, unos años antes de su muerte, para evitar que se perdieran o dispersaran (y porque ya entonces andaban regular de dinero).

Colección Loringiana en el Museo de Málaga

 Durante la Guerra Civil, el bando republicano confiscó para la ciudad toda la Colección Arqueológica del Museo Loringiano, trasladando el grueso de la colección a unos almacenes en el Palacio de la Aduana (Málaga) y dejando las piezas más pesadas en La Concepción por su dificultad en trasportarlas. Cuando la guerra terminó la Familia Echevarría-Echevarrieta hizo lo imposible por recuperar la colección, pero el patrimonio pasó definitivamente a manos del municipio malacitano. Se creó entonces el Museo Arqueológico de Málaga con la Colección Loringiana y se reacondicionó un edificio en el Alcazaba de Málaga para su exposición, donde estuvo a la vista del público desde 1947 hasta 1997. En 1997 el grueso de la colección paso a unos almacenes municipales quedando algunas piezas en la Alcazaba, hasta 2016 donde se ha vuelto a exponer completa al público en el Museo de Málaga.

Estatuas de la Colección Loringiana en La Concepción hasta 2016

En la Concepción quedaron algunas grandes estatuas como las diosas encontradas en Cártama, el torso del emperador Cesar Augusto y algunas otras piezas interesantes que durante más de un siglo permanecieron expuestas alrededor del museo loringiano. En 2016 estas últimas piezas de la colección loringiana se retiraron y se restauraron para su emplazamiento definitivo en el Museo de Málaga. No es de extrañar por tanto que nada más entrar a la Colección Arqueológica del Museo de Málaga nos reciban con fotos del Jardín de La Concepción, de la Familia Loring y de algunas de estas últimas piezas en lugar destacado.

Interior Museo Loringiano

Hoy dentro del museo Loringiano no queda nada más que una reproducción fotográfica de los Doce Trabajos de Hércules que se hizo para una exposición. También queda, así como una copia en papel del texto de la Lex Flavia y aunque se realizó una restauración de los estucos originales de las paredes en los años noventa, la humedad del jardín está haciendo de las suyas. No queda ningún objeto arqueológico, ni siquiera una réplica, solo el bello templo dórico permanece inalterado como eco de una época pasada de gloria y esplendor. Época en la que el jardín de La Concepción era el centro de la burguesía cultural e ilustrada de la provincia de Málaga.